miércoles 18 de noviembre de 2009

Nivelando Hacia Abajo, Otra Vez...por Rodrigo Lema González.

En algo que se contrapone enormemente mi estilo de vida, me quedé despierto para ver el debate presidencial organizado por la Asociación Nacional de Televisión. No entraré a ahondar en los discuros de los candidatos, puesto que ya todos ustedes deben tener una idea formada.

Lo que me llamó poderosamente la atención fue una declaración de Jorge Arrate, candidato de la izquierda extraparlamentaria, quien en su particular estilo llamó a Marco Enríquez-Ominami y Eduardo Frei a realizar un "pacto mínimo", uniendo los votos de los tres en segunda vuelta para evitar la victoria del candidato opositor, Sebastián Piñera.

Ni el candidato oficialista ni el díscolo respondieron a la proposición del "Dr. Chapatín" durante el desarrollo de las transmisiones, aunque Frei dijo que se tomarían las decisiones respectivas a partir del 13 de diciembre, después de la primera vuelta.

Hay algo que no me queda del todo claro: ¿cómo es posible ser tan ruin para realizar esta clase de proposición, que a todas luces es una clara muestra de impedimento al desarrollo de una idea legítima? Se ve que la herencia de la Guerra Fría todavía pesa en algunos... Además, hay otra cosa muy clara: es el temor real y concreto que sienten los simpatizantes del actual gobierno y todos los parásitos que profitan del Estado. Ven que se les acaba la fiesta y se ponen a gritar como niñitas -con perdón para ellas por compararlas con estos gañanes-. ¡Patético! Al parecer no entienden que no pueden disponer de los electores a su antojo, como si fuesen piezas de ajedrez.

En definitiva, el objetivo no es Chile, sino derrotar a un candidato. Qué típico de los políticos de baja estofa: no les importa que una persona tenga buenas ideas, sino hundirla sólo porque no piensa como ellos.

¿Qué clase de democracia es ésta, en la que un conglomerado cree que puede gobernar por decreto? Al menos, yo no la encuentro en ningún libro.

Si antes era Frei el que estaba desesperado por su nulo movimiento en las últimas encuestas, ahora se le suma Arrate con esta "propuesta"

martes 6 de octubre de 2009

Y la alegría..... simplemente NO LLEGO........


21 años de circo y engaños.
Hace 21 años, y un día para ser exactos, se realizó el plebiscito en que el no derrotó la posibilidad que el General Augusto Pinochet siguiera Gobernando por otro periodo, resultado que, aunque lo quieran ocultar, fue escrupulosamente respetado por las Autoridades de la época, que realizaron una transición ejemplar, de acuerdo a lo establecido por la Constitución, llamando a elecciones presidenciales y entregando el poder a los ganadores.

Desde el cambio de Gobierno, en el que asumió Patricio Aylwin, hemos sidos testigos de dos fenómenos claros, un falseamiento persistente de nuestra historia reciente, la elaboración de engañosos eslóganes publicitarios para aferrarse al poder, la detención del ritmo de crecimiento que proyectaba el país, la corruptela generalizada y una frustración popular con cuyas necesidades se ha jugado para obtener los votos de los chilenos.

No han trepidado en falsear nuestra legislación para perseguir despiadadamente a aquellos que les sacaron del poder evitando que pudiesen encadenar a nuestro pueblo al imperio rojo, han manejado el país como si fuese propio de ellos, llevándose para la casa el resultado de multimillonarios saqueos y/o de acciones inmorales y de legalidad totalmente cuestionable, con una millonaria publicidad tratan de convencernos que lo han hecho bien.

Por medio de la manipulación de las informaciones han logrado mantener a la ciudadanía presa en sus hogares mientras la delincuencia se ha apoderado de los lugares públicos, los robos y la violencia, masificados al extremo, ya nos son noticia por la habitualidad con que se producen, la inseguridad ciudadana simplemente se ha apoderado del país gracias a la esterilización de los disuasivos policiales y de leyes reblandecidas que dejan el delito sin sanciones.

Funciones básicas del Estado, como la educación, la protección de los mayores o la salud pública han sido abandonadas a una burocracia inoperante a la que se entregan ingentes cantidades de recursos sin que muestren un ápice de mejoría, al revés, lamentablemente han tenido un proceso involutivo que nos ha hecho retroceder a tiempos muy pasados, poniendo, de paso, en entredicho la posibilidad de progreso social y nacional.

Hoy después que han Gobernado con poderes casi absolutos, contando en gran parte de estos 4 periodos con las mayorías necesarias para hacer y deshacer, pues controlan los tres Poderes del Estado, y manejan con el dinero de los chilenos la prensa, pretenden presentarse como alternativas de solución a los problemas, que han delatado su sorprendente incapacidad, y como alternativa de ese futuro que le han cerrado a la mayoría de los chilenos.

martes 29 de septiembre de 2009

Chile necesita verdad y reconciliación.....


Algunas puntualizaciones necesarias....

Sin duda alguna somos defensores de los derechos humanos, de todos los hombres y mujeres del mundo, porque consideramos que son inherentes a las criaturas creadas por el gran hacedor del mundo.

Libertad, moralidad, ética, honestidad, respeto, se han transformado en expresiones sin valor porque su validez semántica ha sido falseada por un discurso populista que busca la destrucción societaria.

Desgraciadamente, la cobardía de algunos y la desidia de otros, ha permitido que temas tan importantes como los enunciados se hayan banalizado y tenga hoy solo el valor en dinero que por ellos se pueda obtener.

Los derechos humanos se han transformado en un pingüe negocio para los políticos de ciertos sectores y en un negocio monetario para algunos abogados, y sus clientes, que han descubierto la forma de medrar a costa del pueblo.

Las indemnizaciones a las presuntas victimas de la “dictadura” se obtienen con una enorme facilidad, sin importar, el hecho cierto, que muchas de estas víctimas son los responsables de la tragedia chilena.

Las inmensas sumas de dinero destinadas a estas reparaciones, y el chantaje emocional que se hace al país han impedido evitar la descontextualización de los sucesos y llegar a la verdad de los hechos.

Un hecho que requiere clarificación, y que sin duda reivindica la verdad, es el reconocimiento que la mayoría de las “victimas” de la represión no repartían caramelos en las esquinas, sino que enfrentaban, armados, a las Fuerzas del Orden.

La clase política, que actuá con una traición valórica impactante, no ha tenido el valor ni la decencia de poner coto a estas situaciones, ni tampoco la hidalguía de intentar investigar las causas de lo sucedido.

Resulta más fácil, y ciertamente más rentable políticamente, hacerse los lesos, total, los milicos nos devolvieron las libertades y a ellos les volvieron a entregar el país para ser manejado a su amaño.

Jueces inmorales y prevaricadores han inventado causales “jurídicas” para mantener a un puñado de acusados tras las rejas, usando sus cabezas como escalones para elevarse a cargos superiores de ese poder del Estado.

Es un imperativo moral sincerar lo que sucedió en el país, no solo en el Gobierno Militar, que sería solo el efecto, sino que es imprescindible escudriñar las causas que llevaron al quiebre social y político.

Es fácil culpar a los Uniformados, sean estos de las ramas Militares, policiales o inclusive de Gendarmería, pero todos sabemos que los verdaderos responsables de la tragedia chilena están hoy en La Moneda.

miércoles 16 de septiembre de 2009

Columna juntista.....



Que 200 años no son nada,
por Gonzalo Rojas Sánchez.

Comienza el año en que caminaremos, paso a paso hasta el 18 de septiembre del 2010.

Tres cosas consignó el Acta del Cabildo abierto de hace 199 años.

Tres elementos matrices para tener en cuenta en las 52 semanas que nos faltan para ese Bicentenario.

Por una parte, el Acta recordaba la necesidad de asegurar el principal objeto del Gobierno, es decir el orden, la quietud y la tranquilidad públicas, perturbadas notablemente por esos días.

Hoy, con el triple drama de la delincuencia común, del narcotráfico desatado y de la guerrilla étnica en desarrollo, esa aspiración sigue pendiente, aunque el Gobierno no quiera reconocer su inhabilidad para lograr el propósito.

En segundo lugar, el Acta recordaba que al pueblo lo asisten derechos y prerrogativas cuando falta el legítimo gobernante. La inhabilidad de la Concertación para solucionar problemas prácticos de los chilenos exigen hoy dos siglos después que, de manera análoga, las iniciativas sociales se multipliquen para que, al modo de esa primera Junta, sean los chilenos responsables quienes asuman muchas tareas que, dejadas en manos del Gobierno, están condenadas al fracasoŠ como ya se ha comprobado tantas veces.

Y, por último, el Acta anunciaba un Gobierno futuro más feliz, con paz y seguridad. Aquí estamos ciertamente frente a un drama nacional, porque la interrogante sigue abierta: ¿dónde ha estado la incapacidad nuestra para generar una alternativa que en diciembre próximo pueda de verdad encarnar esa aspiración de bien común?

martes 15 de septiembre de 2009

Verdades silenciadas por la prensa......




Lo que omiten los medios de comunicación,
por Patricio de la Carrera.

Para los que viven en la Región de la Araucanía, es IMPRESIONANTE saber y ver cómo son mal tratados los Carabineros, quienes tratando de cumplir con su deber, son sancionados, dados de baja, procesados y condenados, teniendo que estar presos por defendernos y defenderse ellos.

Es horrible escuchar el relato de algunos amigos y familiares cómo los MAPUCHES los han hostigado a tal punto que los dejan de brazos cruzados, sin la posibilidad ni siquiera de defenderse, porque son atacados cobardemente de noche cuando todos duermen, cortando los caminos de acceso a sus campos para que nadie pueda llegar a ayudarlos, con barricadas, cortándoles las líneas telefónicas y la luz. Por otro lado, los dejan sin la posibilidad de asegurar sus tierras y pertenencias ya que cómo son de ALTO RIESGO, no hay Aseguradora que quiera aceptar el riesgo. Pierden no sólo sus casas, animales, cosechas (se las queman a vista de ellos); sino que también aquellos recuerdos que les fueron heredados por sus familiares ya muertos (padres, abuelos, bisabuelos), cosas que son imposibles de recuperar, como son el mobiliario,valiosas fotografías y otros recuerdos.

El daño que provocan es tremendo e incalculable, niños que han tenido que vivir la horrible experiencia de ver cómo golpean cobardemente a sus padres, tíos y abuelos, por estos llamados "DEFENSORES DE SUS TIERRAS".

A estas estas familias nadie les compra sus tierras, por las amenazas de toma y quemas.

No tienen quien los defienda!!!!!!!!!!!!

Hasta cuando debemos soportar que el Gobierno no haga repetar el Estado de Derecho en la Araucanía?

viernes 11 de septiembre de 2009

Análisis...



Fronteras ideológicas,
por Joaquín Fermandois.

En la década de 1960, cuando en Argentina emergió como líder el general Juan Carlos Onganía, proclamó las “fronteras ideológicas”. Es decir, los países democráticos —incluía a los regímenes militares, por raro que parezca— no podían mirar con indiferencia a gobiernos proclives a un sistema marxista, o que incluso tolerasen demasiado a los marxistas. En el Chile de Frei Montalva sonaron campanas de alarma. La inquietud se densificaba por los problemas limítrofes que surgieron después de la caída de Perón en 1955, debido a la libertad de acción que en estos asuntos adquirieron las Fuerzas Armadas argentinas. Al final de cuentas, cuando Onganía dio su golpe y se convirtió en hombre fuerte, en 1966, las relaciones con Chile fueron mejorando, aunque la preocupación persistió.

Éste fue el motivo de por qué la consigna política de Allende hacia la región se denominó “pluralismo ideológico”. Aunque los militares argentinos estaban de capa caída en su programa político, la situación era volátil, tanto en lo vecinal como por el mal humor del régimen brasileño, entonces en la pleamar de su antimarxismo. La tesis del canciller Clodomiro Almeyda era que había que aceptar la diversidad de sistemas, incluyendo a la Cuba de Castro, como la “transición al socialismo” de Chile, que estaba orientada a los sistemas marxistas, que más que fronteras tenían muros. Allende alcanzó a pronunciar buenas palabras sobre Lanusse, el sucesor militar de Onganía.

Con los años, la Carta Democrática de la OEA superaba la anterior oposición. Suponía otro tipo de fronteras ideológicas, esta vez contra los regímenes militares, ya que Cuba parecía periclitada. Las democracias, con su eje izquierda-derecha, contienen en convivencia —frágil o sólida— un pluralismo político (cuando se invoca “ideología”, siempre se alude a confrontación), que da la necesaria flexibilidad y amplitud de debate.

Hemos visto, entretanto, qué ha sido de la mentada Carta, cortada a tijeretazos en la primera década del siglo XXI. En la estela de Chávez, se ha impuesto una nueva tesis de las “fronteras ideológicas”, en la que hay un actor que define qué es lo correcto y lo que conviene a los pueblos, según él. En aquello que Chávez no tolera, los demás —casi todos los demás en nuestra América— le ruegan que los perdone por no ser como él, pero le dan a entender que le encuentran la razón, y en privado algunos aseguran que el venezolano es una pesadilla. En efecto, Chávez dirige el pandero, como capataz de barra brava, a veces cual “cabro” taimado que estalla en indignación fingida, si bien el clown muchas veces cree en su propia escenificación. Dictamina la política exterior e interna de cada uno de los países latinoamericanos, denuesta y “perdona” sucesivamente a sus jefes de Estado.

Bien provisto de recursos y de contagio político, ha ido creando émulos dentro de una probada tradición-maldición latinoamericana.

A pesar de que la orientación general de Chile —ni siquiera la de la Concertación— no ha estado cerca del modelo chavista, ha sido patente la debilidad con que se ha respondido a este reto al Chile actual. Es probable que opere una inseguridad con respecto a qué se quiere de Chile, y que una parte del alma de una parte de la Concertación experimente íntima rabia por no poder compartir la ideología “bolivariana”. No se trata de sumarse a polémicas estériles, ya que sería caer en la trampa del hablador, que busca “enganchar”. Sin embargo, la inercia actual dejará a la deriva a muchos gobiernos latinoamericanos, Chile incluido, sin un cuerpo de ideas con el cual defender su propia realidad. Se habrán impuesto las nuevas fronteras ideológicas

jueves 3 de septiembre de 2009

EL BICECENTENARIO DE NUESTRA NACIÓN REFLEJO DE MADUREZ DEL ESTADO Y SU CIUDADANÍA.

EL BICECENTENARIO DE NUESTRA NACIÓN REFLEJO DE MADUREZ DEL ESTADO Y SU CIUDADANÍA

RECONSTRUCCIÓN DE LA DIGNIDAD DE SUS SOLDADOS CHILENOS
VÍCTIMAS DEL TERRORISMO.

Somos soldados de la República de Chile, víctimas de un período marcado por acciones de violencia generalizada en la ciudadanía, en la década de los 70, que generó un clima de caos y desconcierto, cuyos acontecimientos llevaron al poder político y civil a solicitar la intervención de las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad de Chile.

El Gobierno de la época, fue declarado inconstitucional por el Congreso ante el clamor de la ciudadanía y la entrega no fue voluntaria, lográndose solo bajo la fuerza militar. De forma pacífica, no habría sido necesaria la fuerza, sin embargo prevaleció la resistencia en los líderes del gobierno en crisis.

Las responsabilidades juzgadas, deberían atribuirse a tres ámbitos involucrados: El gobierno contingente que generó la crisis, la ciudadanía y las fuerzas armadas, de orden y seguridad.

La historia ha demostrado que las responsabilidades del Gobierno saliente en el año 1973 y la ciudadanía informante se diluyó, sin embargo, durante veinte años, no ha cesado la nómina de suboficiales y oficiales subalternos, que han sido procesados y sentenciados, por obedecer las órdenes de sus superiores a quienes el Congreso les facultó para restablecer la paz ciudadana.

Si bien, las acciones que la Junta de Gobierno, estableció para controlar las acciones de violencia en el país e impulsar la reconstrucción del orden social y económico, permitieron dar origen al sólido proceso de desarrollo, que distingue actualmente a nuestro país en el cono sur.

Luego que el Gobierno Militar, hizo entrega del mando a un Gobierno civil, recibiendo como herencia una nación moderna y socio-económica sustentable, que en los siguientes veinte años a facilitado el crecimiento sostenido, por otra parte, también comienza a crecer el número de procesados políticos, que en igual período, ha traspasado barreras generacionales, desde el preso político, sus hijos y nietos, con costos impensados en una sociedad democrática.

Si bien la Constitución Política del Estado, se refiere al deber de protección de la paz ciudadana, nuestros militares y civiles asimilados, en cumplimiento a la obediencia debida establecida en el Código de Justicia Militar[1] de la época, han sido procesados, enjuiciados y recluidos, marginándolos de los beneficios legales y por derechos humanos, que se otorgan solo a los delincuentes comunes.

Luego de veinte años de procesamientos y reclusiones sistemáticas, es necesario que se reflexione sobre la necesidad sentida de millones de ciudadanos chilenos, por terminar de mirar el pasado como acción paralizante y verlo como una oportunidad para mejorar e integrar nuestros mejores esfuerzos, en bien de toda la ciudadanía, mirando por el futuro de nuestros hijos.

Proponemos, considerar en este análisis el indulto parcial y total, evaluado caso a caso, en un período de tiempo predeterminado, considerar que nuestros soldados no son criminales y menos aún, no tienen antecedentes delictuales por delitos comunes, lo que permite repensar, en la real posibilidad para acceder a permisos y garantías que establece la ley para personas privadas de libertad.

El bicentenario de nuestra nación debe reflejar en toda su dimensión, la madurez de nuestros gobiernos y de nuestros líderes, cuya mirada trascienda hacia un futuro de paz, armonía y bienestar de todos sus habitantes, que se están esforzando por el desarrollo y unidad de nuestro país.



OSSPED



Santiago, 01 de septiembre de 2009